A través de los
tiempos, desde sus inicios, se ha forjado sobre la institución del engaño,
institución, que cobro nombre tal vez con el Zun Tsu, el Arte de la Guerra,
cuya máxima nos dice que la mejor forma de vencer es el engaño, solo que en la
época en la que fue formado, o escrito por el Gral. con el mismo nombre, había
gran credibilidad por parte de todas las personas, en su mayoría en los Dioses,
no obstante esa credibilidad se fue tergiversando como medio de dominio o
control sobre los menos favorecidos pedagógicamente, es decir quienes no tenían
noción de otro estudio que el que se daba por parte de este mismo tipo de
escuelas y/o doctrinas ya no las llamemos dogmáticas o fascistas, sino
simplemente doctrinas, con el fin de mantener la credibilidad de la gran
mayoría de las personas, mientras que algunos se hacían acérrimos fervientes de
dichas creencias, otros en cambio seguían utilizando el engaño, sobre las
mismas para poder vencer, es decir tener un cierto control sobre el resto, o
sobre la mayoría, no obstante han sido largos los años, terribles los sucesos
"históricos" que han ido descubriendo el maleficio que entraña el
estar sujeto a cierto tipo de forma de pensar, es decir, como producto de una
sociedad donde la familia es la base, los padres se convierten en maestros, las
madres igual, y los ojos inocentes de un niño, en esponjas de información, es
decir, se vuelven producto de el engaño o los engaños de los cuales fueron
producto sus padres, así mismo, ellos desarrollan nuevos engaños sobre los
engaños, y todo sigue un circulo vicioso, en el que unos enseñan lo que han
aprendido a través de miles de años, y otros muestran como engañar sobre esta
supuesta realidad, sobre la que están los fundamentos de la moral, la ética, el
estado, etc. motores en gran parte sino en su mayoría del resto del mundo, mas
sin embargo, con el transcurrir de los años, la mayoría de los engaños ya han
sido descubiertos y poco a poco son menos los que se aferran a creer en el
engaño que ya a sido descubierto, no obstante siempre hay alguien que asegura
decir la verdad, empero, ésta misma esta forjada con miles de engaños atrás, y
el pensamiento ahora mismo nos indica lentamente que para poder tener
credibilidad, tenemos que pensar y dejar de creer, para así poder creer, en lo
que podamos pensar después, así mismo, esta paradoja nos llevaría, tal vez no a
creer, de si y volver a engañar para poder ganar, sino que nos llevaría a
reformar, los supuestos en los que se ha basado la "historia" desde
que se conoce, como "historia del engaño"; siendo esta renovación
crucial para esta época en la que la credibilidad se vuelve utopía, y el ganar
una carnicería, no afirmo, pero me atrevo a pensar que se podría pasar a la
siguiente fase de la humanidad, la fase en la que el hombre ya no cree y
defiende lo que quiere, busca lo que le hace falta y le indigna el ver la
diferencia en la igualdad, o dicho mas simple como lo expresara Ernesto Che
Guevara "El revolucionario es el escalón mas alto de la especie
humana", no creo refiriéndose estrictamente al hombre que toma las armas,
sino al hombre que lucha, por lo que piensa, en cualquier tipo de forma, y esto
nos llevaría en conjunto a una historia con un sentido realmente ontológico de
la humanidad o por lo menos mas trascendente será salir del hoyo en el que el
hombre esta inmerso, pasando a un concierto de equidad fundamentada en el
pensar y no en el creer.