No se es tan viejo
Para sentirse como tal,
Y no se es tan ingenuo
Para necesitarlo,
Se conoce la vida lo suficiente,
O lo necesario,
Para saber que nada es perfecto,
Y que la buenaventura,
No siempre está en la aventura;
Aun estando mal,
Siempre se puede estar peor,
Sin importar,
O importando también lo que suceda,
la adversidad, llámese torpeza,
ignorancia o inteligencia,
Es tan importantes como la victoria y la derrota,
se pueden vencer, para seguir adelante;
Cierto es, que el pensamiento,
En el que están basadas las leyes,
De una moral unánime es imposible,
Tanto como el reconocimiento,
Estampado en un gráfico,
De todos y la utopía que esto supone;
Así convergen siempre dos acciones,
La dialéctica combinada con la práctica,
Le dicen la praxis,
A los treinta se han leído
Los suficientes libros,
Como para saber que lo que se dice en ellos,
Suena bien, porque están basados en una sola moral,
Y la vida cotidiana por otro lado parece un caos,
Pues cada ser individual
Tiene una propia;
La paz, si es que existe en la realidad,
Será cuando haya equidad
Entre cada moral,
Es decir la ética de las acciones individuales,
Representada, cuando es violenta
Por el arte, para su aceptación,
Si es cariñosa con acciones tangibles,
Si es muy rara, siempre existirá la anarquía;
A los treinta,
se haya o no leído,
nos podemos tratar,
Pues para haber llegado a esta edad,
Se tiene que saber y conocer,
Aun sin saber leer,
El valor que tiene la vida,
Por el simple hecho de ser;
A los treinta, saber es irrelevante,
Se trata de disfrutar cada instante,
Pues siempre habrá un pendejo,
Más joven o más viejo,
Tratando de decirte que hacer,
Uno original, el otro sabio,
Y en ocasiones al revés,
A esta edad, quien sabe después,
Aprender de la juventud,
Y despreciar lo establecido,
Admitir la sabiduría que da la edad,
Fraguada, donde desembocan las dudas,
La inteligencia concebida
Donde nacen éstas;
Poner a prueba todo,
Puerta para algunos,
Semilla para otros,
Entender de tal modo,
Que a los treinta
Por el pasado no se puede hacer nada,
Por el futuro todo,
Y el presente siempre puede ser mejor...