Ahora que las conquistas de territorios,
por medio de la violencia,
enmarcada físicamente
por el dolor de la perdida de los vencidos,
y por conclusiones científicas,
más que humanas,
se ha llegado a la conclusión
de que está mal,
pues es un símbolo de autodestrucción;
En el platillo educacional del pobre,
aparecen como frijoles,
principios psicológicos,
más que derechos humanos,
recordando y reforzado con las noticias,
de física sobre todo,
la existencia indescifrable de las paradojas,
dando a entender, por ejemplo,
en el sexo lo importante,
es que sea entre dos,
en el lado izquierdo del cerebro
esta la vagina y en el derecho el falo;
Que el dinero no es la felicidad,
sino un medio de adaptación,
leer no importa tanto, sino aprender,
que si te aprenden en el acto,
no hay por que temer,
y que si te sientes culpable,
tarde o temprano vas a caer;
Colectividad y sindicalismo,
una ilusión,
lo realmente importante de los gobiernos
solo si es precedido por la idea de la unificación,
entonces quienes vencieron,
lo hicieron con hierro
destrozando el trueque,
la convivencia y el honor,
ellos mismos dicen,
lo hicimos por amor,
somos mejores, entiéndanlo;
Ahora reflexionan diciendo,
nos equivocamos, seguimos teniendo la razón.